Sobre mi

Debería estar prohibido el hecho de que uno mismo hable de su persona. No es que no me conozca, es sólo que me resulta incómodo. Es como esos momentos cuando recién arrancás un curso y el profesor le pide a cada uno que se presente ante los demás, en un aula colmada de desconocidos. Sí, es cierto, a mi favor, la propia impunidad de estar cobardemente escondido detrás de un monitor; en mi contra, el hecho de que todo lo que se escribe en Internet queda en algún lado de la red, para siempre. No obstante, si llegaste hasta acá, además de estar loco/a o no tener nada para hacer, te ganaste mi respeto y te regalo, entonces, mi mejor esfuerzo.

Informático de profesión, fotógrafo apasionado y un viajero agazapado, preparado siempre para aprovechar la oportunidad de agarrar la cámara, dos remeras y salir de recorrida. Autosuficiente y autodidacta, me hace feliz vivir lejos de la ciudad, el ruido y la gente. Paciente cuando la situación lo amerita, inquieto e inconstante. Amante de los cambios y los desafíos que generan, siempre en la búsqueda de hacer algo nuevo.

Ateo por elección y por convicción, no me identifico con partidos políticos ni con personajes, creo en cambio en las ideas y en las acciones que las hacen realidad. Radicalmente en contra de los enfrentamientos sin diálogos, de la irracionalidad y la discriminación, de la falta de autocrítica y de la soberbia. Rebelde con fundamentos y crítico por medio de la palabra y las acciones de muchas normas y conductas sociales que no comparto y me resisto a asimilar.

Con sangre azul y blanca que me recorre las venas, buen amigo y compañero. Algo complicado aunque bastante simple, predescible pero sorprendente, histriónico y sereno. Cierro esta página con una charla que oportunamente dio Steve Jobs a los graduados de la Universidad de Stanford, dado que me resulta inspiradora y en sus palabras encuentro reflejada mi forma de pensar. Espero que la disfrutes y gracias por llegar hasta acá.